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Montaña sin orillas


Pinturas
Abril - junio 2011

 

Sobre la muestra de Eduardo Hoffmann, Egar Murillo, Marcello Mortarotti 1
Un territorio en común aporta una complicidad. La montaña de Mendoza fue el paisaje de estos artistas que los reunió en una amistad creativa 2.
La imagen de la montaña, se puede pensar como una materialización de la acumulación de tiempo, símbolo de elevación, zona sagrada 3. El arte, tal vez también es todo esto, un lugar que contiene un tiempo distinto, terreno al que se asciende para estar más cerca del cielo, o en la contemplación plena.
Los paisajes de Eduardo Hoffmann parecieran ser la excusa para transcribir una materialidad. El trazo, los planos agrietados, el acabado brillante (resina, fibra de vidrio y materiales sintéticos) el color emergiendo de forma geológica o vegetal, tienden a amalgamarse en una lógica orgánica como una epidermis cruda y a la vez límpida. A través de un trabajo incansable, el artista como un escalador, recorre el terreno de la pintura y nos devuelve su piel como un cazador. Una piel animal, geológica, sintética, vidriosa, una piel que lleva en sí la historia de la pintura y la captación de diversos paisajes a la manera de los chamanes o los visionarios.
Sentimos que es una pintura sin pincel, como un sudario que capturó una temperatura mística de algún sitio. Imagino la historia del arte como un enorme paisaje, y una gran serpiente que camufla su piel a medida que lo recorre. Nuestro cazador ha encontrado los restos de esa piel traslúcida que nos devela que el paisaje es el mismo y la piel siempre otra.
Marcello Mortarotti nos da un catálogo del mundo, un teatro y su cortinado, un artista callejero con su antorcha, la imagen del sol vista por la Nasa, dos perros durmiendo la siesta mendocina. Un inventario donde se cuelan por entre los perfiles de las formas, los destellos de luz producidos por su técnica particular y el soporte específico donde copia sus fotos. El artista ha inventado una superficie reflectiva para sus fotografías, logrando un efecto de brillo tal que vemos un doble juego, el que genera la imagen y su relato y el de la luz, atomizada en cúmulos de puntos como constelaciones.4
Descubrimos que parte de ese relato nos habla de la luz, un teatro, sus lámparas, la noche, la antorcha, el sol. Esto tiene una continuidad en la extraña técnica del artista, en los destellos tornasolados de sus obras. Como un impresionista post-atómico, Mortarotti crea una atmósfera psicodélica sobre la morfología de la cultura y la naturaleza, con un resultado mágico, como estrellas desde el fondo del tiempo.5
Los personajes de Egar Murillo trazados como siluetas6 con gran economía de recursos, parecen mantener diálogos internos existenciales. En soledad, no dejan ver sus rostros y se perciben como si estuvieran en un momento particular de un rito. Algunos llevan cornamentas de ciervo sobre sus espaldas, o formaciones similares a las alas de libélula.
Un título nos da una pista: ?El caminante y su sombra?7, el hombre que se interroga a sí mismo. Se adivina que las miradas de los personajes siempre apuntan al suelo, como buscando la sombra y las marcas de la propia acción. Así como el hombre deja una huella, el tiempo deja otra sobre él, mirar ese signo abre esta doble perspectiva.
Una huella, como un dibujo es una marca que puede perdurar, pero una sombra se diluye con la luz y con la ausencia. Tal vez el artista, con la gracia de su línea de belleza despojada, busca retratar ese estado intermedio entre una huella y una sombra, entre un dialogo interno y un diálogo con el mundo.
El hombre que carga con una osamenta, la propia y de otros seres. ¿Es él responsable por las huellas de los otros?
Se trata de como llevar la propia osamenta ¿será este el rito?
Murillo escribe en un papel el nombre de los huesos que componen el esqueleto humano los ubica en el sitio correspondiente a su zona, conformando un cuerpo. Conceptualmente es el inverso de la silueta: el esqueleto, una estructura interna descripta en palabras (opuesto al contorno de la silueta y a la línea de dibujo).
¿Habrá escrito los 206 huesos?. Lo cierto es que el artista escribió y borró, y los restos (las huellas) del borrado también quedaron fijados en la obra.
Línea y texto, huella y sombra, marca y ausencia.
Una figura femenina está arqueada igual que la representación de Nut 8, la diosa Egipcia, su pelo se confunde con su sombra, tiene en su cuerpo esas formas parecidas a las alas de libélulas, son seis, parecen clavadas como estacas dándole a la figura un carácter de mártir. La obra se llama ?seis días?, remitiendo tal vez al la creación del mundo.
Me aventuro a pensar en diferentes sensibilidades en quienes conforman este trío de artistas: Hoffmann busca una materia, una superficie o epidermis, Mortarotti a través del arte de la luz amplía la percepción multiplicando la luz, Murillo busca la silueta, la huella o la forma de una sombra.
Materia, luz y forma. Sensorialidad, percepción y existencia.
Subiendo la ladera de la obra, inventando un paisaje, construyen una montaña sin orillas.


Lucas Marín, mapa líquido nómade
Abril 2011

  1 E. Hoffmann nació en Mza .vivió un período en París, Italia y Brasil, actualmente vive en Buenos Aires alternando en su taller de Barracas y Uruguay. E.Murillo es Jujeño pero su carrera la desarrolló en Mendoza donde aún reside. M. Mortarotti nació en Mza. Vivió en Italia y Nueva York actualmente reside en Bs. As.
2 En 1991 los tres artistas compartieron la muestra ?Pedro Pastor y sus ovejas negras? junto al artesano Pedro Pastor en el Museo de Arte Moderno de Mendoza (MMAMM). En los años 1985, 1991, 1994, 1998 se realizaron cuatro ediciones de Nocon, arte no convencional en el MMAMM. donde se planteaba el acercamiento entre arte y público, este proyecto vinculó a los tres artistas entre más de 20. En 1999 Hoffmann y Murillo exponen en el MMAMM. (pinturas espejadas y obras con resina respectivamente). También los años 1984 a 1985 mantuvo juntos en el grupo Poroto a Hoffmann y Murillo (también lo componían J.Segura, M. Dillon, N. Millán) un colectivo con propuestas de instalaciones, multimedias y performance. Datos tomados de: C/Temp. Arte contemporáneo Mendocino.
3 ?La cima de la montaña cósmica no solo es el punto más alto de la tierra, es el ombligo de la tierra, el punto donde dio comienzo la creación (la raíz) ?En general la montaña está asociada a la idea de meditación, elevación espiritual, comunión de los santos?. Juan E. Cirlot, Diccionario de Símbolos, Ediciones Siruela.
4 La técnica patentada por el artista se llama fotón lumina y da un aspecto de brillantina.
5 Marcello Mortarotti en la muestra actual expone entre sus fotos, una pintura del año 1992 momento donde compartía este arte con sus colegas, es una obra sobre la Difunta Correa. Actualmente trabaja con fotografías, video y ha retomado recientemente la pintura.
6 Los dibujos están realizados con tinta de serigrafía, acrílico, óleo y pastel sobre papel de empapelar.
7 ?El caminante y su sombra? es también el título de un libro de Friedrich Nietzsche de 1879.
8 Nut era la diosa Egipcia del cielo. Ella era representada como una mujer gigante que aguantaba el cielo con su espalda. Su cuerpo era azul y estaba cubierto de estrellas El Sol era considerado un hijo de la diosa.



 

Eduardo Hoffmann


hoffmann 1


Egar Murillo


murillo 1

murillo 2





Marcello Mortarotti

mortarotti 1 



mortarotti 2


mortarotti 3


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